
Caminando por calles claras y oscuras, mis ojos sollozos miran alrededor y trata de dibujar en mi mente un mundo mejor… un mundo mejor que solo me beneficie a mí. Estoy harta de todo, quiero volver a vivir y no seguir así, sobreviviendo por un pedazo de razón que no llega a consolar mi corazón.
Caminando por algunas calles me crucé con tu mirada llena de rabia, esos ojos como el cielo que tienes, que me observó detenidamente y tu sin darte cuenta vi tu alma, eras como un ángel con los ojos mas preciosos que jamás había visto y esa mirada que me fascinaba.
Trataste de intimidarme nunca lo lograste, nunca lo harás, solo bastó mirarnos para saber que desde ese momento todo cambiaría. Niños fuimos y nos perdimos en nuestras miradas sinceras, adolescentes somos y aunque reflejemos odio, rabia, melancolía ambos sabemos que nuestras miradas siempre reflejan nuestras almas.
No llores mas, tu mirada pide perdón, pero no las aceptaré, me quieres amar, o mejor dicho me amas, sabes que es demasiado tarde tu mirada arrepentida ya no me inspira, tu mirada de amor ya no me conmueve.
Acaso mi mirada mata?, ¿ mi mirada ama?, tu mirada están cínica y descarada.
Déjame llorar porque ya no te amo, déjame volar, déjame sola, ocultarme del sol seria necesario para que tu amenazante mirada me deje respirar.
Estoy mirando al cielo, al infierno déjame perderme en el infinito. Miro al vacio y ya no te busco, déjame perderme en mi propia manera de ver el planeta. Apartarme de tu mirada, tus ojos como el cielo en invierno me piden que vuelva. Ya no quiero, no te lo digo con palabras, mi mirada te lo dice todo. Aunque a veces engañe sabes que esta vez es de verdad.
La mirada dulce de mi ángel, mi mirada fuerte, tu mirada amenazante y la mirada melancólica. No quiero nada, déjame dibujar mi espacio con mi mirada.
Déjame en paz. Nunca volveré a amar esa mirada. Deja que el cielo rompa en llanto. Que el sol se vuelva rosado, que el suelo tiemble, que el viento se vuelva violento, déjame cometer ese acto, déjame ver mas allá de tu alma y te juro que es la última.
Deja que mi mirada domine este planeta para tenerlo a mi merced. Déjame en paz para volver a amar una mirada llena de rabia.
Y aunque no quiera aceptarlo.
Tu mirada tan triste y amarga con melancolía y rayos de engaño, me piden perdón sin decir absolutamente nada.
No trates de decir todo o nada, tus ojos lo dicen lo que tu boca calla, y mi mirada que por varios años fue fuerte, intensa y malvada, y que ahora puede ser tan dulce aunque a veces engaña.
No trato de fingir, la verdad es que no trato de hacer nada, solo pasar desapercibida por tu angustiante mirada.
Si tu pasado te condeno yo no tengo la culpa, mírame con amor.
La vida no es tan larga, pero la puedes vivir de una manera intensa.
¿Significas todo en mi vida y yo nada en la tuya?
Tú me miras con amor, aunque quieras aparentar que lo haces con rencor.
Se que nunca me perderás de vista, soy tu vida.
No trates de borrar mi pasado, es imposible, una vez lo intenté hasta que por primera vez te vi y me perdí en tu angelical mirada, y ha de ser que desde allí en ese pasillo mi mirada te contempló sin pudor y sin ser descubierta que he abierto mi corazón no para pedir perdón o aceptarla, sino para amar y perderme en tu mirada que me llevó al infinito sin tocarte y sin amarte. Aunque eso fue en un pasado mejor que el tiempo se empeño en deshacerlo.
Las veces que nos miramos, nos reímos y a veces nos contemplamos sin decir nada, no es necesario ambos sabemos lo que queremos decir aunque nunca nos hemos atrevido a hacerlo, no importa se que me observas cuando me alejo y si volteo a verte mi miras serio y me cuando me voy se nota que tus ojos esperan mi regreso.
Se que nunca hablaremos de nuestros sentimientos y menos de las cosas “inconcientes” que hemos hecho. Nunca lo mencionaremos, pero ambos decimos todo lo que sentimos cuando nuestras miradas se cruzan sin decir absolutamente nada.
Es como amarnos secretamente y de una manera intensa y estupenda, no nos importa el pasado ni los ojos que he amado, no me importa tu pasado, pero me contagias tus preocupaciones y la verdad es que aunque me da rabia aceptarlo no importa nada solo quiero que me digas que me amas con una mirada.
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