Mientras muchos niños pobres mueren cada día de hambre, el sinvergüenza de nuestro presidente Alan García se atragante comiendo chicharrón, y revisando su agenda tranquilamente,sin que nada le importe cantando, bailando, emborrachándose ,y regalando un pedazo de nuestro Moquea a los rotos de los chilenos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario